“”TIRO LA PIEDRA Y ESCONDO LA MANO””

 

JOSEMA, DESPUÉS DE BESARLA, SE DIO CUENTA QUE LA HABÍA LIADO PARDA Y LA LLAMÓ POR TELÉFONO .

 

Dijo que tenía que ser determinada trabajadora la que le subiera el café, no otra

 

El 31 de diciembre de 2009 Josema tenía las hormonas muy alteradas. El café de la mañana lo puso muy excitado como se demuestra en las declaraciones de la afectada y los testigos que asistieron al juicio por abusos. Fue una excitación que le pudo costar muy cara a juzgar por los testimonios de la sentencia. Su libidinosa e irrefrenable actuación le creó un estado de mala conciencia que le llevó a pedir su teléfono personal para llamarla e interesarse por ella. Josema sabía que la había liado parda e intentaba que aquello no fuera a más. Una condena por abusos sexuales hubiera sido un mazazo en la línea de flotación del que fuera presidente de los empresarios. Una condena por abusos sexuales lo hubiera llevado a una posible pena de cárcel.

 

Esto dice la sentencia:

 

“La jurisprudencia de esta Sala, en algunos precedentes, ha situado la línea delimitadora del abuso sexual frente a la falta de coacciones o vejaciones injustas, en el ánimo lúbrico que ha de concurrir en alguno de los delitos y que, sin embargo, está ausente en la falta.

A tenor de los hechos que como justificaremos se consideran probados en la presente resolución, y valorando todas las circunstancias concurrentes, se considera que los hechos tienen un encuadre más adecuado en la falta de vejaciones injustas del artículo 620.2, que en el delito de abuso del artículo 181.1 del Código Penal.

Este artículo 620.2 castiga al que cause a otro una amenaza, coacción, injuria o vejación injusta de carácter leve.

Segundo.- Valorando en conciencia la prueba practicada en el acto de juicio oral, se concluye que debe condenarse al acusado como autor de una falta de vejaciones injustas del artículo 620.2 del Código Penal.

El acusado, en su interrogatorio, ha manifestado que la persona que le llevaba los cafés no se encontraba ese día en la empresa, llamando al departamento donde trabaja xxxxx y diciéndole a Daniel que alguien le llevara un café. Afirma que cuando encontró a xxxxx le preguntó que le debía(porque era de la máquina) y ella le contestó que le invitaba, dándole las gracias e iniciando una conversación sobre lo que iba a hacer esa noche. Que él permaneció sentado en su mesa y fue xxxxx quien rodeó la mesa y se acercó a él a darle dos besos de cortesía, marchándose a continuación. El acusado sostiene que la puerta de su despacho estaba abierta, que luego llegó su hermano y volvió a llamar a Daniel para pedir dos cafés y éste le dijo que xxxxx se había marchado porque estaba indispuesta. Que la llamó y no le cogió el teléfono y luego volvió a llamar dos o tres veces. Que no se enteró de que ella se había marchado hasta el día 10 cuando volvió de viaje y le dijeron que ella afirmaba que había intentado abusar de ella. Que ese año fue muy malo para la empresa y en el Departamento de xxxxx rebajaron la plantilla en cuatro o cinco personas”.

(transcripción literal de la sentencia)

 

 

 

 

 

 

 

JIMÉNEZ MURCIA SALE EN DEFENSA DE JOSEMA

           

            Sigue la sentencia:

 

            Esta versión pretende ser corroborada por la del Sr. Jiménez Murcia, pero lo cierto es que esta testifical poco aporta o prueba de lo referido por el acusado puesto que no puede saber qué ocurrió en el interior del despacho del Sr. Martínez y únicamente sostiene que su despacho es contiguo al del acusado y que suelen tener las puertas abiertas, que él llegaría sobre las 8 u 8:10 y que el hermano del acusado llegaría 5 0 10 minutos después de que él llegara a trabajar.

            Frente a esta versión claramente exculpatoria y que pretende dar a entender que fue xxxxxx la que se acercó a él, y que lo único que ocurrió fue que se dieron dos besos de cortesía, contamos con la testifical directa de la víctima y la corroboración periférica de tres testigos de referencia en cuanto a lo ocurrió en el interior del despacho, pero dos de ellos directos de cómo se encontraba xxxxx cuando salió y de cómo se marchó de la empresa ese mismo día y ya no volvió a trabajar”.

 

 

LA EMPLEADA RENUNCIÓ A LA VIA PENAL Y ESTUVO EN TRATAMIENTO PSICOLOGICO

 

Continúa la sentencia: “La declaración de la víctima reúne los requisitos por la jurisprudencia puesto que lo cierto es que, a pesar de haber retirado la acusación, no ha variado su declaración en ningún momento. Se pretende desvirtuar la declaración de xxxxx por parte de la defensa por el hecho de haber firmado en el procedimiento laboral un finiquito en el que se comprometía a renunciar a las acciones civiles y penales, y en el que se añadió que todo fue un malentendido. No obstante, esta juzgadora, en virtud del principio de inmediación que rige el proceso penal, estima creíble y verosímil la declaración de xxxxx, que ha explicado que a pesar de que firmara ese documento en el documento en el Juzgado de lo Social, ella no va a faltar a la verdad

            La víctima sostiene que José Manuel Martínez llamó a su Departamento y le dijo a Daniel xxxx que xxxx le llevara un café, que se acercó con su compañera Isabel a la máquina por ésta ya le había llevado café con anterioridad y sabía cómo le gustaba, y entonces fue al despacho. Que cuando entró le preguntó qué iba a hacer ese día, le contestó que se iba al pueblo, que él le preguntó si iba a trabajar el lunes, y que él tenía empresas en Valencia, que a ver cuando quedaban. Que fue él el que se levantó de la silla y le preguntó si le daba un abrazo, que él le dio el abrazo y empezó a besuquearla, yendo hacia los labios, diciéndole ella “que me suelte”, “que me suelte”, cogiéndola del brazo y diciéndole que era un solete. Marchándose a continuación corriendo y contándole lo ocurrido a Isabel y a Daniel cuando llegó a su departamento, que se marchó y ya no volvió a trabajar, estando en tratamiento psicológico.

            Esta versión de los hechos resulta ratificada por Isabel xxxxxx y Daniel xxxxx. A pesar de que ninguno de los dos sigue en la empresa, ambos han manifestado que quedaron bien con la empresa y no se aprecia en ellos móviles espurios o de venganza, teniendo en cuenta además que el cese de ambos en la empresa se produjo en el año 2011, más de un año después de haberse producido estos hechos. Daniel afirma que llamó José Manuel, le preguntó quién estaba y le dijo que fuera xxxxx quien lo subiera, que xxxxx le pasó el café y al cabo del rato salió con un estado de nervios importante, que tenía los ojos muy llorosos y dijo que había intentado darle un beso en la boca, que después volvió a llamar para que xxxxxx subiera otros dos cafés y le dijo que no estaba pidiéndole el teléfono personal de xxxxxx. Isabel, por su parte, afirma que la acompañó a la máquina y que después salió xxxxxx del despacho seria, muy blanca y llorando diciendo “no os vais a creer lo que me acaba de pasar”, les dijo que le preguntó por los planes que tenía, que si iba a trabajar el lunes, y que le diera un abrazo, siendo éste el momento en el que se intentó sobrepasar, que había intentado darle un beso en los labios”.

 

 

 

 

JOSEMA QUERÍA QUE EL CAFÉ SE LO SUBIERA UNA TRABAJADORA DETERMINADA

 

 

Aún no hemos terminado con esta sorprendente sentencia. Continúa diciendo “ Igualmente, Julio xxxxx , que era entonces responsable del Departamento, afirma que ese día no se encontraba en la empresa, pero que vio que tenía dos llamadas perdidas de Daniel y una de xxxxx, que habló con Daniel y éste le dijo que le había dado permiso a xxxxx para que se marchara, que no le podía contar más y que la llamara a ella. Que llamó a xxxxx y casi no podía hablar, que le contó que el acusado había ido a darle un abrazo y que quiso más que un abrazo, que sería sobre las 9:30.

            Extraña a la Defensa que la víctima no acudiera a los jefes en ese mismo momento a contarles lo ocurrido y sin embargo, prefiriera contárselo a sus compañeros. No es necesario explicar y entender que ante unos hechos como los que nos ocupan, una persona prefiera acudir a compañeros de confianza antes que directamente a los Jefes de la empresa.

 

            Existen además otros datos que llaman la atención de la Juzgadora y corroboran la versión de xxxxxx, como el hecho de que el acusado pidiera su teléfono personal y la llamara para interesarse por ella. A pesar de las manifestaciones de la Defensa sobre que esto es normal, que el Sr. Martínez es muy meticuloso, que comprueba diariamente las ausencias de los trabajadores y que cuando las faltas llama personalmente para interesarse por ellos, lo cierto es que tanto Isabel xxxxx como Daniel xxxxx, han contestado a mis preguntas que cuando han estado enfermos el acusado nunca les ha llamado. Igualmente, el hecho de que el acusado pidiera, de entre las personas que había en el Departamento, que fuera xxxxxx en concreto quien le llevara el café, llama la atención, no limitándose como el afirma que lo subiera “alguien” sino que eligió a xxxxx. Se alega por el Letrado de la Defensa que era porque xxxxxx era la más moderna del departamento, pero lo cierto es que el acusado no ha reconocido este extremo, sino ha manifestado que pidió que alguien le subiera un café”

 

 

Ni ponemos ni quitamos, transcripción literal de la sentencia. Valoren ustedes.

 

Asociación afectados por atentar contra su dignidad y honor

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