“SE RECOGE LO QUE SE SIEMBRA”

JOSEMA, EL EMPRESARIO QUE NADIE QUIERE RECORDAR

 

Gregorio Arcos tiene una avenida, Miguel Sánchez-Flor una calle en Barrax, José Luis Navarro una sala en ADECA

 

 

La vida te devuelve lo que tu le das. Este apriorismo es tan cierto como que hay sol. A Teresa de Calcuta la hicieron santa, a Gregorio Arcos le pusieron el nombre de una de las avenidas más importantes de Albacete, José Luis Navarro tiene una sala en Adeca, Miguel Sánchez-Flor queda para el recuerdo en Barrax, y así seguiríamos con muchos ejemplos que demuestran que las buenas personas y los hombres que hacen bien, sean empresarios o lo que sean, quedan para el recuerdo.

 

¿Será el caso de Josema? Les adelantamos que lo tiene difícil si ello depende de la sociedad albaceteña, a la que intenta someter para dar gusto a su megalomanía y a su mayor obsesión, que lo adulen, que le tengan miedo y que lo vean como un señor feudal, con castillo, torres y mesnadas, al que prestar vasallaje.

 

Josema es al altruismo y al humanismo lo que un puntapié en el hígado a la salud. No es una teoría es la demostración empírica por su trayectoria y la conclusión final a la que hemos llegado después de conocer vida y milagros.

 

¿POR QUÉ DEJÓ DE DAR TRABAJO A LOS CHAVALES DE ASPRONA?

 

Su currículo de empresario de altos vuelos está lleno de coitus interruptus y de gatillazos. De pronto se unce con la toga de la solidaridad y se vuelve humano dando trabajo a aquellos que tienen difícil la inserción en la sociedad, como se arrepiente y les quita el apoyo por unos euros de calderilla.

 

Y así tenemos ejemplos como los talleres ocupacionales de Asprona y Afaeps. La filantropía para Josema es lo más parecido a un sarpullido, solo hace que picar.

 

Su relación por tanto con el amor fraterno, el apoyo a los que lo necesitan y el desinterés económico ni está ni se le espera. Justo lo contrario, en el momento que considera no rentable alguno de los convenios que firma con asociaciones de este tipo, lo rompe sin que le duela el corazón.

 

Josema, visto lo visto, representa al capitalismo como pocos. Su lucha es el mercado, su fin el acopio, su medio, mejorar la producción explotando al trabajador.

 

LA HERENCIA DE SUS HIJOS: MILLONES Y RECHAZO SOCIAL

 

El de arriba es solo un ejemplo pero hay tantos. Mejor dicho, nos han trasladado tantos a nuestro buzón que somos incapaces de filtrar. A modo de denuncia nos hablan del cercado ilegal que ha puesto a la zona verde del polígono de AJUSA, la desaparición del río Córcoles en su finca, el realquiler que hace de la caseta de la feria (ilegal a todas luces), las balsas artificiales que ha hecho en Navamarín.

 

En fin, un no parar que culmina con la triste realidad: legará a sus hijos, millones, más millones y el rechazo social de una ciudad que ni lo quiere ni lo querrá.

 

 

Asociación afectados por atentar contra su dignidad y honor

Comparte esta noticia