Abuso sexual o según Josema ………solo unos besos

José M. Martínez fue condenado por vejaciones a una trabajadora

 

“EMPEZÓ A BESUQUEARME HASTA LLEGAR A LOS LABIOS Y SALÍ CORRIENDO”

 

En esta información reproducimos la crónica de la periodista Mercedes Martínez que publicó el periódico ABC en su sección Castilla – La Mancha el 5 de Marzo de 2013. Por su interés, se le ha añadido la sentencia que lo condenó por vejaciones a una trabajadora y se ha titulado de nuevo. El título que publicó ABC fue El empresario juzgado por abuso sexual a una empleada dice que sólo fueron dos besos.

 

El juicio que se siguió ayer por abuso sexual contra el empresario albaceteño J.M.M.M., presidente de una empresa ubicada en el polígono industrial Campollano, quedó ayer visto para sentencia con la solicitud, por parte de Ministerio Público, de una pena de multa de 7.200 euros, además de restricciones a comunicarse o acercarse a la víctima durante tres años y una indemnización por los daños y perjuicios de 2.000 euros, mientras el letrado de la defensa solicitó la libre absolución.

 

En el acto del juicio oral, la denunciante explicó a la Sala que la mañana del 31 de diciembre de 2009 estaba trabajando en el departamento de Nacional y Exportación de la empresa, propiedad del acusado, como lo venía haciendo desde hacia año y medio, cuando a las 8:15 horas, J.M.M.M. le pidió a un compañero por teléfono que alguien le llevara un café. “Mi compañero le explicó quiénes estábamos esa mañana trabajando y él dijo que fuera yo”.

 

Tras sacar el café de la máquina se dirigió a su despacho y estando allí, frente a él, el procesado le preguntó que qué iba a hacer el fin de semana. “Le respondí que ir a mi pueblo en Alicante, él me dijo que tenía varias empresas en Valencia y que a ver cuándo quedábamos”.

 

Después, “se levantó y me dijo que si le daba un abrazo”. La chica que lo entendió como una forma de cortesía por ser Nochevieja pero cuando procedieron al abrazo “empezó a besuquearme hasta llegar a los labios”. Además, relató que la cogió del brazo “e intentó llevarme a una zona reservada pero no pudo; salí corriendo y me fui”.

 

 

No volvió a trabajar

 

Lo vivido se lo relató a sus otros compañeros de departamento y desde aquel día no volvió a trabajar, primero por una baja y luego por un despido, cuyo acto de conciliación se firmó el 23 de febrero de 2011. “Aún me debe el finiquito y el mes de febrero, casi 2.000 euros”, explicó a preguntas del fiscal. Su testimonio fue corroborado en el acto de la vista oral por los tres compañeros a los que relató la víctima lo sucedido, y todos coincidieron en señalar que la chica “estaba muy afectada; nerviosa, desencajada y mientras lo contaba, llorando”.

Por su parte, el procesado relató que pidió un café, se lo subió la perjudicada y ya en su despacho le preguntó que qué iba a hacer ese día. “Me dijo que se iba a su pueblo y le deseé una feliz noche”. Acto seguido explicó J.M.M.M., “se vino para mí, al lado de mi mesa, me levanté y le di dos besos en la mejilla de cortesía de Nochevieja”. Contó que la puerta de su despacho suele estar abierta, ese día la tenía abierta, y que junto al suyo se encuentra el despacho del subdirector comercial. Además explicó que tras marcharse la chica volvió a pedir otro café porque llegó su hermano. “Me dijeron que no me lo podía traer la misma chica porque se había marchado, ya que estaba indispuesta”.

 

Argumentó que la llamó por teléfono para interesarse por su estado de salud “pero no me lo cogió” y explicó que tiene la costumbre de llamar al empleado que está de baja o enfermedad. Sin embargo, a preguntas de la magistrada, ninguno de los tres extrabajadores que comparecieron ayer en el juicio habían recibido una llamada del presidente de la sociedad cuando han faltado a su trabajo por cuestiones de enfermedad. De hecho, una de ellas admitió que había sido operada de los ojos en una ocasión, “y no me llamó”.

 

El fiscal elevó a definitivas sus conclusiones provisionales, argumentando que habían quedado acreditados los hechos. “No fue un malentendido ni una felicitación cordial de Nochevieja, sino que intentó sobrepasarse, abrazarla con un claro contenido sexual, y no da lugar a confusiones”.

 

 

Condenado por vejaciones injustas

 

El fallo del juzgado de lo social fue condenar a José Manuel Martínez Martínez como autor de una falta de vejaciones injustas y a una pena de veinte días de multa con cuota diaria de 25 euros, con diez días de responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago y costas por la falta. El acusado también tuvo que pagar las costas procesales.

 

 

 

 

 

Asociación afectados por atentar contra su dignidad y honor

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